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Teletrabajo: una oportunidad para dar un salto en la gestión del talento

La pandemia de vez en cuando nos sorprende con circunstancias que considerábamos superadas. Pongamos como ejemplo la quinta ola, con un repunte de los contagios aún teniendo un alto nivel de población vacunada. Nuevas variantes más contagiosas, la capacidad infectiva de vacunados y la alta incidencia de la población sin la pauta completa, dan sentido a este mensaje tan manido de que las consecuencias de la pandemia han venido para quedarse.

En Teletrabajo, empezamos hablando de la perentoria necesidad de implantar soluciones de contingencia. Después hemos insistido mucho en aprovechar ese impulso imprevisto para realizar una profunda transformación de las herramientas de puesto trabajo, incluyendo la revisión de procesos que gestionan, para alinearlas con el contexto general de digitalización que están experimentando las organizaciones privadas y públicas.

Y ahora, de nuevo, debemos insistir en que el trabajo en remoto no dejará de ser un escenario principalísimo en la realidad laboral. Y que, si bien requiere un esfuerzo de adaptación, proporciona innumerables ventajas a empleados y patronales.

Ese escenario convivirá con otros más tradicionales. Se genera, por tanto, la necesidad de gestionar una modalidad de trabajo híbrido. El trabajo será en remoto, o no, pero el atributo de presencialidad no será clave. Se hace necesario que, sea cual sea el escenario de trabajo, se realice un seguimiento de la actividad de los empleados, un control del parque de aplicaciones y dispositivos, una gestión de las personas, …

Desde una perspectiva tecnológica, el nuevo modelo de trabajo implica gestionar e integrar múltiples plataformas y dispositivos. También se requiere extender la zona de trabajo seguro a aquellos lugares donde se encuentren los trabajadores en remoto y a los dispositivos que utilizan.

La nueva situación exige, por tanto, dar respuesta a un nuevo reto: conocer lo que ocurre fuera de los muros corporativos. O, más bien, ampliar la gestión intramuros a donde se encuentren los empleados cuando están trabajando.

Desde una perspectiva de gestión de personas, la desubicación de la actividad laboral añade nuevos requisitos y algunas dificultades.

  • El control horario -de entrada y salida, descansos, ausencias, etc- debe realizarse de manera exhaustiva, pero no invasiva.
  • Los controles sobre el nivel de estrés de los empleados deben reforzarse; la gestión de la desconexión digital se hace más necesaria.
  • Las necesidades de formación de los empleados deben atenderse con más prioridad, puesto que la limitación del trabajo en equipo hace que se evidencien más las carencias: uso de idiomas, manejo de aplicaciones, falta de comunicación entre personas y departamentos, …
  • La gestión del desempeño, la productividad, el absentismo y otros aspectos clave relacionados con el trabajo han de ser valorados desde la distancia y sin capacidad de observación directa.

Las nuevas soluciones de Teletrabajo deben dar respuesta a todos estos retos.
Por un lado, se hace necesario obtener información veraz, objetiva y en tiempo real de lo que ocurre con los usuarios y sus herramientas de trabajo (básicamente dispositivos, aplicaciones y la información gestionada por ellos).

El procedimiento o herramienta a utilizar ha de contar con la colaboración activa del empleado, que debe ver en ella un aliado y no una amenaza. Se debe implantar una herramienta completa, que cumpla con las expectativas de todos los implicados, y al mismo tiempo fácil; que no complique la vida.

Se trata de obtener en remoto la información que se conseguiría en el entorno corporativo. Y, si es posible, mucha más información y más relevante.

Esa información debe generar los informes y proporcionar los datos para construir indicadores que permitan establecer los niveles adecuados de gestión para cada organización y sirvan de ayuda para tomar las medidas adecuadas cuando éstos no se consigan. Además, han de servir para marcar y conseguir objetivos de mejora.

Las tecnologías de Inteligencia Artificial y Machine Learning son clave para realizar un análisis, explotación y aprovechamiento de la información. En un proceso de extracción masiva de datos, la información será muy abundante y variada y, por tanto, puede inducirnos a la parálisis por análisis.

La correcta definición de KPI’s y la obtención de la información para calcularlos en tiempo real dotarán al modelo de teletrabajo de una potencia de gestión muy por encima de la que puede lograrse en el modelo de trabajo tradicional.

La digitalización implica cambios culturales y exige poner el foco en las personas. Tras la inmersión en el teletrabajo, ahora se abre un nuevo paradigma hacia el trabajo híbrido, obligando a la integración de los trabajadores dentro y fuera de la empresa.

La reconfiguración de los modelos de trabajo está impactando en los modelos de negocio de las compañías. Por ello los departamentos de RRHH deben enfrentarse a un nuevo reto en la gestión del personal, que van a tener que poner el foco de la transformación digital. Para poder asumir este reto deben manejar información objetiva que les ayude a conocer la realidad de los nuevos esquemas y patrones de trabajo, y sus efectos sobre las operaciones corporativas.

Publicado en Equipos & Talento

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